lunes, 29 de septiembre de 2008

Locura en recuerdo.

Por favor vuelve a mi, vuelve por que sabes que sos vos la única mujer que entrego cariño a mi vida, vuelve por que sos la única que durmió tanto conmigo, vuelve para siempre, y ayúdame a construir nuevamente los cimientos para que logremos vivir juntos, que logremos el ambos que siempre quisimos, vuelve por que desespero, te repetiría cien veces, sos la única, no sos un invento, no es Amanda, es una persona, aquella que me vio 7 meses. Fueron difíciles, fue mi primera experiencia, fue agradable, fue hermoso y hoy lo veo, y ya se que no estas y que solo te recuerdo. Quizá fue poco, para mi lo único que tuve, así vacío como estoy no logro salir hacia delante, y si vos me ayudas? Y si vos logras sanarme de este momento? Si, lo haces y te agradezco por aquello, aunque no leas esto, aunque no me hables, estas aquí, intentando ayudarme y por eso te agradezco este momento, por que solo un recuerdo me ayuda a olvidarte, solo un momento desesperado me ayuda a entender que no estas, y aunque confunda todo, te recordare.

Locura Amanda.

Siempre necesito Amanda, hoy, justo ahora la imagino, cuando estoy entristecido le busco siempre imagino que va a ser ella quien me reciba en algún despertar, no puede ser solamente esta vida, no pueden los sueños quedar en el vacío, no es la vida solo para sufrirla, escucharse es la confianza del alma, escuchar los consejos que muchas veces se olvidan, de alguna manera dan aire al espacio que muchas veces se llena de angustia, entonces esta Amanda, trasformándose en la locura que en lo real no existe, ella es un vicio que pareciera no acabar, no creo sea malvado, no creo me hunda, ella solo te deja en lo alto de los cielos, ella solo te abraza y te entrega calma. Te invento y siento que supero el paso acido, el tiempo pegado en calles y pasajes oscuros lleno de odio y de barro que pareciera no despegar de mi tiempo. Sin agua y sin alimento, te invento y entonces me lleno, y no me importa parecer enloquecido creando por desesperación algo en que sostenerse, no quiero darle mas que a tu existencia, toda la gracia y lo divino. Eres mi dios, una mujer y su silencio, sus alas y su prominente y enriquecida luz.

Yo una ballena.

Numerosas ballenas divisó mi sueño, llegaba de un laberinto acuático, cruzando la cuidad, dejándome cerca del mar, casi junto a ellas, de un momento casi tocándolas me di cuenta de que estaban ahí por una de ellas, era una pequeña, sin duda un cría, y cuando me acercaba más a ellas pude ver una pequeña ballena en problemas, estaba enredada en una gran alga que envolvía su cuerpo dejándola atrapada sin opción de escapar. Las demás comenzaban notoriamente a asustarse moviendo sus grandes aletas y emitiendo sonidos que comunicaban preocupación. Así termino el sueño, no pude ver como libró aquel gigante y pequeño animal.

Me queda la sensación de que yo era esa pequeña ballena, que de algún modo si logro soltarme de lo incomodarte y lo que me hunde en vida, lograré conocer las grandes profundidades del mar, o en mi vida la tierra. Y también podría crecer tan majestuosamente como las ballenas adultas, llegar a ser tan inteligente y comunicarme a lo largo de las aguas. Más aun lo primero es librarse de las ataduras y encontrar el rumbo de los océanos, océanos que sin duda son los caminos a seguir. La comunicación infinita que traspasa los espacios, y final mente quedar en el cielo invertido que es el fondo del mar. Sin ataduras. Libre de pensar, sin estar amarrado, y siempre donde dirigir el rumbo, armando los caminos, encontrando nuevamente el respiro que me deja vivir aunque sea bajo el agua.

Lunes de pié

Hay curvas que descolocan la amargura en nuestras realidades, ahí es done el mínimo esfuerzo tiene que actuar. Entonces te paras, y puedes seguir en el flote de la tranquilidad, no estamos para captar ni menos para adoptar malas fuerzas, aun así podríamos pensar que simplemente somos descendientes del pecado, aun así durante mucho tiempo en nuestras vidas le damos cobijo al olvido y al sueño reemplazante, esto no es un río negro ni menos un cielo que no ciega de llover en acido que deprime. Entonces ya sabemos, esta el aire y el placer de construir, lo bueno en los actos, en las obras y en el remordimiento de sensibilizar cada movimiento en la trasparencia de la felicidad