Escribe un día cualquiera la pintada y el dibujo.
Un color rojo entre la hoja de mente vacía.
Deja un espacio siempre, ese blanco que no termina.
A los años te significa su existencia.
Ya miles entre amigas, entre abuelas.
Los dibujos se esfuman guardados como sombras de uvas ciegas.
La mente responde el simple momento sin tener que dar tanto retrazo.
La jugada de apoco aclarece y parece avistar un camino blando y liguero.
Ahora la felicidad es con el peso de un tiempo más lento.
.y aunque el final de todo termina carbón y recuerdos en sueño.
La brisa que espero es la que sueño para entonces.
El nacer y perecer entre algún giro experimental divinizado por buda.
Ya queda entonces todo dibujado.
El blanco como el aire y el color de las aves.
Termina la hora entre la silla y este pensar de existir.
11:00 y 12: 00 .
miércoles, 30 de abril de 2008
once y doce
en
16:58
Publicado por
Rotten de Naranja
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