lunes, 10 de septiembre de 2007

Cap 4 (los primeros pasos)

Entre los brazos de su nueva madre, la bebe paso sus primeros sueños, entregados por ella, Ámina, la progenitora de este mundo onírico, dedicó su agrado y templanza a los primeros respiros de su tesoro y su nueva estrella con la máxima estimación maternal.Amanda Conoció entre todo lo que pudo caminar, entre lo llano y lo frondoso de sus primeros años de vida, se integro a los caminos extensos de siembra, también a los campos florecidos y pronto adoptaría dedicación de los grandes hombres que pasaban la mayoría de tiempo en el campo, recolectando lo que posteriormente se encargaría de mantener con vida a los primeros habitantes que llegasen a constituir este agradable sitio. Alimento para los eternos, las primeras semillas de la tierra plantadas en tierras fértiles y regadas con agua de vida, tal fruto, cargado de semillas las cuales serian el único alimento para los que llegasen a vivir ahí después, para la infinitud en este lugar sin presión de final, sin rasgo de muerte ni de mal alguno. Ésa era la base, tenían tareas, y solo esperaban a quienes llegase a vivir ahí. Amanda les sirvió para que le contemplasen y para hacer que la espera de este pueblo divino sea una espera más plácida. Los antiguos hombres, con los que vivieron en la primera edad de la tierra vendrían ahora para una nueva vida y para seguir un nuevo camino de sabiduría, entregada por los que ahora cultivaban pero que durante muchos años dedicaron su tiempo a escuchar las enseñanzas de su creador, para con el bien de sus hijos menores, los hombres, aquí encontrarían como enseñarles y como dedicar la buenaventura de su tiempo en nuevas tierras. Ese fue el primer objetivo de Amanda, un recordatorio de tiempos anteriores, estaba acá para hacer viva y fresca la memoria de este pequeño pueblo de hombres grandes, ella era sin duda la inspiración para ellos, ya que pasaron miles de años en este hogar, casi olvidaron a sus hermanos pequeños, así que Amanda era a menudo un observatorio de movimientos y la felicidad de ellos. Así fue, nada más que caminatas y juegos, vivió en el eterno jardín al cuidado de su madre, la cual espero por su crecimiento para la explicación y enseñanza de muchas otras cosas que le harían ver y entender su propósito y el regalo de llegar a este lugar. Por tanto apreciaba todo lo que estaba a su alcance era para su gracia y todo lo que conocía para su memoria. Amanda se desarrollo en sus primeros días de camino, desde sus primeros pasos, los primeros paseos, y los sueños que empezaban a tejer en su vida la mejor experiencia, haciendo una realidad sobrenatural de días gloriosos llenos de virtud, tranquilos y sin ninguna complicación. Amanda al estar en esta tierra estaba libre males, esto quiere decir que mientras vivía acá no existía mal alguno que dominase sus pensamientos, en los niños es común ver esta amenaza, así como la niñez es pura de mentalidad, también es de fácil absorción, y como en este lugar lo malo no existía, Amanda no sintió tentación de mal alguno, ni la mezquindad ni la mañosería eran parte de ella, no descubrió lagrima alguna, ni vio mal alguno, ni pena ni soledad , solo días tranquilos llenos de rizas placenteras de sueños hermosos, de caminos felices, fueron deparados para ella